Los libros más breves de la literatura universal
- Grandes amantes ingleses
- Ética judía en los negocios
- Héroes de guerra italianos
- Historia del humor alemán
Por blackholesun, original aquí. Vía compartidos de Álex Vega.
Crepúsculo borrascoso
Pues sí, los de la editorial Harper Collins, visionarios ellos, han decidido impulsar las ventas de uno de las historias clásicas de amor más tormentosas jamás escritas, Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights), de Emily Brontë, dándole un lavado de imagen a su portada:

Lo pone claro, arriba a la derecha, “El libro preferido de Bella y Edward”. Y quiénes son esta pareja, os preguntaréis, los protagonistas de Crepúsculo (Twilight), claro, el despropósito literario más vendido desde El Código da Vinci. Nos da una pista la nueva portada de Cumbres Borrascosas, esa rosa roja sobre fondo negro, esa tipografía gótica-emo, esa patada gratuita a la historia de la literatura universal…
Me consuela saber que esté donde esté, Emily Brontë ya no puede sufrir dolor. Y no, no es un fake, lo podéis ver en todo su esplendor aquí.
Conversaciones en la tercera fase (VI)
A mi madre el podólogo le dijo que tenía que llevar zapato bajo y cómodo, para que no le duelan horrores los pies y pueda andar como las personas normales.
M: ¡Mira qué zapatos me he comprado! ¡Son muy bonitos!
(Los cojo, los miro. Son preciosos, finos, tienen un tacón altísimo y son exactamente lo que le prohibió el médico)
A: Son muy bonitos, pero tienen pinta de ser incómodos.
M: ¡Pero son muy bonitos!
A: Sí, pero esto para tu pie…
M: ¡Pero son muy bonitos!
A: ¡Vas a terminar andando sobre muñones!
M: ¡Pero son muy bonitos! (Se marcha, mirando con amor sus zapatos.)
Y ahora ya sabéis lo que es un argumentum ad nauseam.
La historia del amor
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La historia del amor |
Yo pensé: Son figuraciones, estás soñando, ¿cómo va a ser… tu amigo de la infancia? Yo me había quedado pasmado en la acera. Está muerto, me decía. Mira, tú estás en los Estados Unidos de América, ahí delante tienes un McDonald’s, despierta. Yo esperaba, para convencerme. Sólo mirándole la cara no lo hubiera reconocido. Pero. Su manera de andar era inconfundible. Iba a pasar por mi lado, y yo extendí el brazo. No sabía lo que hacía, quizá estuviese viendo visiones, pero lo agarré de una manga. «Bruno», dije. Él se detuvo y se volvió. Al principio parecía asustado, y después confuso. «Bruno.» Me miró y los ojos se le llenaron de lágrimas. Yo le cogí la otra mano, ahora lo sujetaba por una manga y una mano. «Bruno.» Él empezó a temblar. Llevó su mano a mi mejilla. Estábamos en medio de la acera, la gente pasaba al lado andando deprisa, era un día de junio, hacía calor. Él tenía el pelo blanco y muy fino. Se le cayó la fruta de la mano. «Bruno.»
No hay vez en la que lea ese párrafo y no se me ponga la piel de gallina. Y como alguien me diga que es porque estoy premenstrual, le arrancaré la cabeza y la ensartaré en una pica.
Leo Gursky es un jubilado polaco que no tuvo más remedio que exiliarse a Nueva York, llevándose el recuerdo del amor de su vida. Alma Singer tiene quince años y el nombre de la protagonista del libro favorito de sus padres. Leo escribe y escribe, quiere describir el mundo, pero el mundo es caprichoso y no se deja. Alma quiere buscarle un trabajo a su madre y, de paso, un marido nuevo. Leo y Alma no tienen nada en común, hasta que descubres que lo tienen.
La historia del amor te da ganas de leerlo muy rápido, porque quieres saberlo, quieres saber cómo termina, quieres saber a dónde les lleva el viaje a los protagonistas, pero te obligas a pararte y disfrutar, porque está escrito de una forma exquisita y merece ser paladeado. Cada párrafo es perfecto en sí mismo, cada capítulo, una gozada. Es uno de esos libros que hay que leer una (sino más) vez en la vida para entender qué es la literatura. Además, la traducción de Ana María de la Fuente es muy acertada y consigue imprimirle el mismo ritmo que el original.
Ha sido el mejor regalo que me han hecho en mucho tiempo, os animo a que le deis una oportunidad. Si queréis leer algo más sobre La historia del amor, os recomiendo la crítica de mi librero favorito, Javier, que va perfectamente acorde al libro.
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Pills
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I hope my smile can distract you I hope my love can blind you One may think we’re alright One may think we’re doing fine But that’s one thing I would never |
Espero que mi sonrisa pueda distraerte Espero que mi amor pueda cegarte Uno puede pensar que lo llevamos bien Uno puede pensar que lo llevamos bien Pero eso es algo que nunca |
Pills – The Perishers
NASA Node 3: Serenity
Las votaciones para decidir el nombre del Node 3 de la NASA han quedado tal que así:
Pero no cantemos victoria porque, según la NASA, tendremos que esperar a abril para los resultados definitivos, así que los fans de Firefly y de Serenity no sacaremos todavía los abrigos marrones del armario. Puede que, dentro de poco, un trocito de la ISS lleve el nombre de la nave del capitán Malcolm Reynolds.
(vía Whedonesque a través de su Twitter)
Teclado Steampunk
Me pasa mi motero amigo Lucky un link por Facebook del teclado steampunk definitivo: The Aviator. Y cómo mola el cacharrito.
Tengo una extraña fascinación por la estética steampunk, no llega a los niveles de mi adoración por lo cyberpunk, pero el “y si” inherente en este movimiento da para mucho juego: ¿Y si hubiéramos basado el desarrollo de la tecnología en la industria del vapor en vez de la electrónica? Hay obras en las que vemos la influencia del steampunk en mayor o menor medida como: The League of Extraordinary Gentlemen (La Liga de los Hombres Extraordinarios, de Alan Moore y Kevin O’Neill), Hauru no ugoku shiro (El Castillo Ambulante, de Hayao Miyazaki), en la trilogía His Dark Matters (La Materia Oscura, de Philip Pullman), Hagane no renkinjutsushi (Fullmetal Alchemist, de Hiromu Arakawa) o en FreakAngels (de Warren Ellis y Paul Duffield). Para entender los orígenes del steampunk nada mejor como las novelas de aventuras de Jules Verne (¿por qué lo traducirían como Julio Verne en España?) o H.G. Wells. No os doy más la lata con el tema, si queréis más información, podéis consultar los artículos de la Wikipedia sobre el steampunk en inglés (más completo) y en español.
El caso es que el fabricante de The Aviator, Datamancer, tiene cosas tan curiosas como un monitor modificado a juego con el teclado, una caja de música victoriana que resulta ser un portátil, y, por supuesto, teclados personalizables para aburrir.
¡Feliz día de San Patricio!

(vía Eclectic Micks pasando por Whedonesque)
Es en días como estos cuando más echo de menos a la gente a la que quiero y que está repartida por diversos puntos del planeta, porque ir al pub sin ellos no es lo mismo, así que alzad una cerveza por mí, yo la alzaré por vosotros. Hoy todos tenemos parte irlandesa.
Bola extra: En Amsterdam probé la Murphy’s Draught (Murphy’s negra) y no tenía nada que envidiar ni a la Guiness ni a la Beamish.
Pastillas milagrosas para la garganta

Pueden incluso con las faringes peor paradas. ¡Y a una peseta, oiga! No se perdonará el dejar pasar este ofertón.
Perpetrado por B, con la colaboración del photoshop.











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